Algunas historias no se reinventan, evolucionan. Bolichera 21 es una de ellas.
Después de su debut en 2021, el restaurante de cocina peruana fusión inicia una nueva etapa y lo hace desde un nuevo punto de encuentro en la ciudad: Hamburgo 70, en la colonia Juárez. A partir de enero de 2026, el proyecto reabre con una propuesta renovada que mantiene su esencia, pero la mira desde otro ángulo: más madura, más precisa y profundamente conectada con el diálogo entre Perú y México.
Al frente de la cocina está el chef peruano Ronal Bautista, guardián de la tradición culinaria de su país y, al mismo tiempo, explorador de nuevas posibilidades. En Bolichera 21, los sabores del Perú se expresan con respeto, mientras encuentran afinidad con ingredientes, técnicas y guiños de la cocina mexicana.
El recorrido comienza con clásicos que nunca fallan: cebiches frescos, anticuchos, causas limeñas, tiraditos, lomo saltado y arroz con mariscos. Pero la historia no se queda ahí. El menú también se permite jugar, reinterpretar y sorprender con platos como los tacos de anticucho de pulpo, los aguachiles estilo Bolichera y las tostadas de mariscos, creaciones que hablan de mestizaje culinario y de una cocina que entiende el presente.
La narrativa se extiende a la barra. La coctelería de autor, protagonizada por el pisco, acompaña cada plato como un capítulo más de la experiencia. Son bebidas pensadas para realzar sabores, equilibrar intensidades y reforzar la identidad peruana que define al proyecto.
Antes incluso de cruzar la puerta, el mensaje es claro. La nueva fachada de Bolichera 21 está intervenida por un mural del artista mexicano Maldito Perrito, una obra que simboliza visualmente la fusión cultural entre México y Perú y da la bienvenida a un espacio donde ambas culturas conviven sin esfuerzo.
Detrás del proyecto están el chef Ronal Bautista, los creadores de contenido Luisito Comunica y Óscar Meza, y la consultora restaurantera CREY, unidos por una misma visión: acercar la cultura gastronómica peruana al público mexicano desde un lugar honesto, cálido y en constante transformación.
Hoy, Bolichera 21 no solo cambia de dirección. Cambia de ritmo, de narrativa y de intención, consolidándose como un punto de referencia para quienes buscan cocina peruana contemporánea en la Ciudad de México, donde cada plato cuenta una historia y cada visita deja ganas de volver.


