Con más de 177, 960 seguidores en sus redes sociales, Leslie Jaime, mejor conocida como Miss Coctel nos cuenta su trayecto en la industria de las bebidas
Extrovertida, llena de vida, disciplinada y con un profundo respeto y pasión por las bebidas, las barras y los bartenders, Leslie Jaime o “Miss Coctel” –como la mayoría la conocen– ha labrado su camino dentro de las redes sociales de forma auténtica y sincera, conectando no solo con personas de la industria, sino con un público ávido por conocer qué hay detrás de las bebidas, los cocteles y los bares.
Todo comenzó con la ginebra. Una bebida que solía acompañarla en sus noches de fiesta, y que sin saberlo, se convertiría en el inicio de un camino divertido y totalmente fuera de su zona de confort.
El gusto por la ginebra creció tanto, que Leslie en algún momento decidió que quería tener la suya y lo logró. Su primer proyecto de gin se llama Ginstone, y desde el primer año le valió a ella y a su hermano, diferentes premios internacionales.
Al darse cuenta del potencial, tomó las riendas y comenzó a buscar cómo funcionaba el sector: “cuando me involucro, meto a este gin a concursar y en el San Francisco World Spirit Competition ganamos plata; en Londres quedamos entre los cuatro mejores del mundo y dije bueno, algo estamos haciendo bien y le tengo que poner atención”.
Su disciplina la llevó a adentrarse a un mundo muy distinto al que ella conocía, pues de profesión es economista. Paralelamente a su carrera, Miss Coctel empezó a conocer personas únicas que estarían dispuestas a enseñarle las bases para que su proyecto despegara.

Nace Miss Coctel
“Entro a la coctelería como un drink strategy, porque quería hacer un menú maestro, así que busqué a Kevin Tocino de Aruba Day Drink, porque los dos vivimos en Tijuana. En 2019 yo era fiestera pero no sabía nada de coctelería, ni siquiera sabía qué era un martini”, recuerda Leslie. Fue así como Kevin le empezó a enseñar cómo lograr el balance de los cocteles, los sabores, algunas técnicas y eso la llevó a querer aprender más y más.
Si algo tiene Leslie Jaime es que cuando inicia un proyecto, lo termina. Así que empezó a estudiar, a revisar qué necesitaba para que más gente conociera su producto: “en el camino me doy cuenta de que los destilados funcionan muy distinto, hay muchas áreas como la educación, on trade, long trade, muy compleja; y no me gusta dejar las cosas a medias, así que dije: ‘pues vamos viendo en el camino’, y me doy cuenta de que necesitaba varias cosas”.
Entre aquellas cosas debía hacer el evento de lanzamiento de Ginstone, su primera ginebra. Al comenzar a buscar influencers para que fueran parte de la experiencia, se sorprende por la cantidad de dinero que cobran: “Hicimos un evento de lanzamiento y quería invitar a influencers y jamás los había contactado, pero a la hora de que me dijeron lo que cobraban, si dije: no hay manera”.

Entonces, bromeando con mi hermano, le comenté: “soy un rostro desperdiciado y necesito que las personas confíen en mi”, todo con el objetivo de posicionar su ginebra. Y así inicio todo. Durante su búsqueda, también se dio cuenta de que en realidad ningún perfil en redes sociales se ajustaba a los valores que querían comunicar.
Además, en este sentido, otra situación surgió, pues aunque estaban las cuentas de los bartenders, en realidad, “los bartenders hablan idioma bartender y como consumidor final no les entendemos, para mi era como si me hablara en chino”. Fue así como encontró un nicho de comunicación: compartir y traducir tanto el lenguaje de las barras como el valor de la industria a las personas que están fuera de ella.
Inevitable evolución
Al abrir la cuenta de @misscoctel, no sabía exactamente cómo la iba a manejar pero encontró el usuario en todas las redes sociales y lo “aparto”. Pero… ¿por qué el nombre de Miss Coctel?
Leslie nos cuenta que previo a la pandemia, tenía una escuela multidisciplinaria, allí, daba clases básicas coctelería, porque si algo ha hecho Leslie Jaime es prepararse: “en realidad el curso era de esos de esos de vente con tus amigos y vamos a hacer cinco cocteles con ginebra, porque aparte yo les vendía el gin, y les enseñaba las bases del coctel pero en realidad era para que te divirtieras”, rememora Leslie acompañada de una sonrisa.

Un día, al llegar a la clase traía una gorra de Ginestone y les dijo a sus alumnos (quienes sí le decían Miss): “bueno, ya me voy a quitar la gorra y me voy a poner la de Miss Coctel, y fue así improvisado, random, que mis alumnos me empezaron a decir de esa manera”.
Las primeras publicaciones de Miss Coctel eran con un lenguaje más serio, de hecho, ni siquiera su rostro aparecía, pero se dio cuenta de que tal vez la gente no la entendía al 100, así que decidió dar un giro: comenzó a aparecer a cuadro, a utilizar un lenguaje más normal, a transmitir los mensajes que quería –que tenían que ver más con una parte educativa– pero de forma relajada. ¿El resultado? Conectar inmediatamente con la gente.
La primera meta que tuvo con esa cuenta era que Miss Coctel estuviera en los 50 Best Bars, así que comenzó a ir a los bares de la lista y a explicar en su contenido de qué se trataban, pero llego la pandemia de COVID-19 y al igual que todos, se tuvo que adaptar.
Durante ese tiempo estudió diferentes cursos de coctelería en línea y conforme iba a aprendiendo lo iba transmitiendo en sus redes sociales, además, comenzó a conectar también con gente de la industria que le abrieron las puertas. En aquel entonces, le escribió a los bartenders top para hacer Lives en Instagram: “a través de ellos la gente de la industria me empezó a conocer y durante la pandemia mi perfil creció mucho y se fue segmentando a gente de la industria y a aficionados. Yo creo que mi nicho son los aficionados y los bartenders que van empezando, aunque también me siguen los bartenders, pero porque ahora son más mis amigos”.

Con ello, Leslie Jaime conectó aún más con su audiencia, generó lazos importantes con la industria y se empezó a convertir también en un referente de comunicación de las barras, la coctelería y los destilados. Así, el objetivo inicial de dar a conocer su ginebra, se cumplió, pues gracias al trabajo constante la gente comenzó a confiar en ella, pero el éxito en las redes sociales como Miss Coctel la llevó a vivir experiencias que ni ella misma se imaginaba.
Hoy en día, Leslie Jaime con Miss Coctel ha viajado a diferentes partes del mundo, ha aprendido a crear cocteles (algo que le apasiona) y a hacer guests porque siguió los consejos de la gente que le decía: “tú tienes que ser embajadora de tu marca”; por supuesto, a colaborado con distintas marcas y también creó, nuevamente a lado de su hermano, su segunda ginebra: Galénico.
En el camino, Leslie ha aprendido que la mejor forma de conectar con la audiencia es ser ella misma, aunque “es chistoso porque perdí mi identidad, nadie sabe quién es Leslie Jaime, me convertí en una marca poderosa, y aunque sí me sobrepasó el personaje, esta ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida”.

Si bien Miss Coctel es hoy un referente en la industria, nada sería posible sin Leslie Jaime, pues es ella, la persona de carne y hueso, quien le da vida a su alter ego; la que crea el contenido, la que estudia y se prepara para que Miss Coctel lo pueda compartir con sus seguidores; la que organiza sus dos vidas. Pero también, Leslie es una mujer disciplinada, constante, enamorada de las barras pero también de llevar una vida sana, por lo que el ejercicio y la alimentación son pilares en su vida.
Hoy, Leslie está en busca de un mejor equilibrio en su vida, por lo que balancear a la mujer con el rol de hermana, hija, esposa y profesionista con Miss Coctel, es un trayecto en constante evolución, pues “creo que para mantenerte vigente y para mantenerte cómodo en lo que estás haciendo todo tiene que ir evolucionando”.
Y así como su contenido se está reinventando todo el tiempo, al igual que ella como persona, existe algo inamovible, pues es la brújula que le ha marcado el camino en la industria de las bebidas: “Para mi lo importante es comunicar el valor que hay atrás de un coctel y atrás de un bartender”. Porque sí, Miss Coctel no puede existir sin Leslie Jaime, pero Leslie hoy es una persona distinta gracias a Miss Coctel.

Los básicos de Leslie Jaime
1. Ser Miss Cocktail es: muy divertido, aunque perdí la identidad porque nadie sabe que me llamo Leslie Jaime, aún así ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida porque es un personaje positivo.
2. Ser Leslie Jaime es: es la quse lleva todos los problemas, la persona real. Miss Coctel sí es un personaje positivo, que está de buenas todos días pero Leslie sí es una persona muy distinta, soy cariñosa, sensible, cálida, muy humana y sí hay una gran diferencia.
3. Destilado preferido: gin pero de lo que más tomo es Fernet
4. ¿Qué coctel eres hoy? Spritz. Soy como muy alegre, hago fiesta en todos lados, tengo una personalidad muy vibrante.
5. Lo que más amas de tu trabajo: todo, todo lo amo. Lo hago por amor al arte, pero lo que más me gusta es el tema del desarrollo creativo: hacer bebidas y desarrollar storytelling alrededor de ellas.
6. Persona que admiras: no tengo una en particular porque creo que todo suma.
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