Desde la frontera norte del país, se presenta como una joven promesa de la barra, llena de alegría y enorme curiosidad Pame Martínez de 25 años, nos comparte quién es detrás de la barra de FO+MA.
✍️:Brisa Nuñez
El norte como referencia
En la bohemia y vibrante colonia Roma Norte, se encuentra el bar FO+MA donde tuvimos una cita con la bartender Pamela Martínez, quién con una gran sonrisa nos abrió su corazón y nos contó su trayectoria.

Mejor conocida como Pame, ella es originaria de Tijuana y siendo una de las más pequeñas de una familia de 7 hijos, vivió y creció en esta ciudad fronteriza para después irse a Mazatlán con su papá; ya para la edad de 19 años y buscando independencia llega a CDMX para estudiar administración de empresas y sin idea alguna que la vida la llevaría a un amor profundo por las barras.
Entre clases, barras y noticias inesperadas
Pame nos cuenta que empezó en un restaurante de comida rápida como bartender cambiando tanques de cerveza para tener una forma de solventar sus estudios, a pesar de que dormía poco con días que empezaban a las 7am y terminaban a las 3am –sin dejar atrás sus obligaciones escolares— el mundo de las barras le gustaba y mucho, llevándola a probar suerte en varios restaurantes.
A mediados de su carrera vive un choque emocional y nervioso por la muerte de su papá, por lo que ella decide experimentar en el mundo del café como barista, enfocándose y dedicándose por completo a esta industria durante casi 8 meses. Pero si algo caracteriza a Pame es su gran sentido de curiosidad, gracias a eso cuando iba a conocer bares, ella veía como preparaban los tragos y se cuestionaba todo: “llegaba a mi casa, sacaba mi libreta y me ponía a escribir recetas sola”.

Poco después regresa al mundo de las barras, si bien un poco oxidada por perder la práctica, recuperó pronto el ritmo, llegando a ser jefa de barra, por desgracia la muerte de su mamá llegó como otro golpe doloroso y catastrófico: “La muerte de mis padres ha sido de los momentos más difíciles y oscuros de mi vida”. Lo anterior la hizo sentir perdida por varios meses, la autoexigencia la llevó a probarse como bartender de un antro y buscar otro trabajo en su tiempo libre en una cafetería por las mañanas. Pero gracias a la resiliencia ha podido salir a delante, fue allí cuando llegó una invitación para unirse a FO+MA.
FOMA fue su cáliz de oro
Aunque no se sentía lista, luchó contra el automerecimiento, fue gracias al apoyo de Pepe, Po y David –Socios de FO+MA— quienes le aconsejaron soltar un poco y enfocarse en una sola cosa. Al principio llegó a sentirse intimidada, un poco insegura y vulnerable, pero encontró su lugar entrenando desde el día 1, estudiando sus notas y disfrutando el equilibrio entre su vida laboral y personal, como correr o nadar.
Sin duda, se ha enfrentado a varios retos, paradójicamente como la interacción con otras personas, la lucha constante del perfeccionismo, la frustración y aprender a bajar un poco el ritmo: “Si trabajas en algo que te gusta se nota, si no también se nota y creo que es algo que tengo disfrutar…es mi constante recordatorio de que estoy haciendo las cosas por esto, Pamela de hace 5 años estaría orgullosa”

Una constante: seguir aprendiendo
Ser bartender en FO+MA significa seguir aprendiendo y llevar tu curiosidad al límite, cuestionarse y aprender de los invitados: “En una barra siempre hay algo que hacer y algo que aprender, en esta industria se aprende muchísimo”.
Martínez ha podido disfrutar, el sentimiento de pertenencia a lo largo de este año, sentirse parte de una familia más que de un dream team, aquí existe la confianza de compartir lo bueno y malo, celebrar los pequeños o grandes logros y triunfos de todos, lo que lo convierte en su safe place.
La ausencia como sello
“No importa si haces una gran receta, los lugares los hacen las personas y notas la ausencia de la persona”, sin duda la esencia de Martínez es de un brillo sin igual, como una estrella que da lo mejor de sí, por lo que a todos los lugares a los que ella va, deja una estela.
Como dato curiosos, ella es la única mujer de la primera generación que continua en el bar que hace poco cumplió su primer aniversario, así que planea tu visita FO+MA pronto, ya que, en palabras de Pame: “Esto va a ser un monstruo, este proyecto que empezó con 3 amigos: Po, David y José nació desde el amor por la hospitalidad, si ellos me lo permiten y si alguna divinidad también me lo permite, quisiera estar aquí para presenciar que va a alcanzar FO+MA, ya que este no es un bar más, es para crear profesionistas y cambiar la industria”.

Para terminar esta bella entrevista, también nos deja con un gran consejo: “Las nuevas generaciones piensan de verdad que todo es fácil y no es así, pero tampoco está bien que los más puristas dicten que para ser un gran bartender debes de sacrificarte de sobremanera, debes de pensar: ya soy un gran bartender, solo es encontrar mi camino y no depender de una marca o bar”.
BÁSICOS DE PAME MARTÍNEZ
Ser bartender es: Sonrisa + hospitalidad, “sonrisa gigantesca en todo momento”
Tu ingrediente favorito: Frambruesa, “puedo incluir frambruesas en todo”
¿Qué coctel eres hoy?: Poncer martini: piña y jarabe de vainilla sensación
Técnica favorita: doble shake, “me gusta como suenan los shakers cuando golpean, me gusta porque suena como cánica o suena como tacones en la madera”
Lo que más amas de tu trabajo: “conocer gente, conocer no solo que pasa en la esquina, también del otro lado del mundo porque un bartender no solo es una persona que sea vea bonita y que sirva tragos, un bartender sirve de psicólogo, consejero y hasta de cupido.”
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