En la Riviera Maya, el lujo se encuentra tanto en playas de arena blanca y suites frente al mar como en experiencias que conectan a los viajeros con la riqueza cultural de México.

En Maroma, A Belmond Hotel, una de las propuestas más memorables sucede alrededor de una mesa de degustación, donde cada copa cuenta una historia sobre el paisaje, la tradición y la identidad del país. Su experiencia Journey into Agave transforma una cata de destilados en un recorrido por siglos de cultura, permitiendo descubrir por qué el agave es uno de los grandes tesoros gastronómicos de México.
Por Alexis Beard
@2.traveling.sisters
El agave como patrimonio cultural
Hablar del agave es hablar de México. Mucho antes de convertirse en la base del tequila o el mezcal, esta planta ya era aprovechada por las civilizaciones prehispánicas para producir fibras, alimentos, bebidas y remedios naturales. En Maroma, esa herencia se presenta desde una perspectiva contemporánea, combinando conocimiento, hospitalidad y una profunda admiración por los productores que mantienen vivas estas tradiciones.
La experiencia comienza con una introducción a las distintas variedades de agave y a las regiones donde nacen algunos de los destilados más representativos del país. Los participantes descubren cómo el clima, el suelo, la especie utilizada y los métodos de producción influyen en el carácter de cada bebida, de manera similar a lo que ocurre con el vino y su terroir.

Mucho más que tequila
Uno de los aspectos más interesantes de Journey into Agave es la amplitud de su propuesta. Durante la degustación también se exploran otros destilados como el mezcal e incluso bebidas tradicionales como el pulque, permitiendo comprender la enorme diversidad que ofrece el universo del agave.
Guiados por especialistas del hotel, aprendemos a identificar aromas herbales, notas ahumadas, matices minerales y perfiles frutales mientras descubren las diferencias entre los procesos artesanales e industriales. Cada sorbo viene acompañado de relatos sobre las familias productoras, las regiones de origen y las técnicas transmitidas de generación en generación.

Una degustación que despierta todos los sentidos
La experiencia va mucho más allá del servicio de destilados. Para resaltar los matices de cada bebida, la degustación incorpora frutas locales, especias, elixires botánicos, chocolate mexicano y pequeños bocados cuidadosamente seleccionados, creando armonías que permiten apreciar nuevos sabores y contrastes.
Más que memorizar notas de cata, el objetivo es desarrollar una nueva forma de entender los destilados mexicanos y descubrir la riqueza cultural que existe detrás de cada botella.
Mixología de clase mundial
El viaje continúa en Bambuco by Handshake, el sofisticado bar del hotel desarrollado en colaboración con Handshake Speakeasy, reconocido entre los mejores bares del mundo. Aquí, la creatividad de la mixología contemporánea se une a una impresionante selección de mezcales y destilados mexicanos, demostrando cómo el agave también puede convertirse en protagonista de cócteles elegantes e innovadores.
Entre las etiquetas más especiales destaca un mezcal exclusivo desarrollado para Maroma junto con The Lost Explorer, elaborado artesanalmente en Oaxaca a partir de agaves cuidadosamente seleccionados y disponible únicamente para los huéspedes del hotel.

Gastronomía que completa la experiencia
La degustación encuentra su complemento ideal en la propuesta gastronómica de Maroma. En Casa Mayor, la cocina mexicana contemporánea resalta ingredientes regionales con técnicas refinadas, mientras que cada platillo puede acompañarse con destilados o vinos mexicanos cuidadosamente seleccionados.
Esta filosofía convierte la gastronomía en una extensión natural del viaje por el agave, donde ingredientes, tradiciones y hospitalidad se integran en una misma narrativa culinaria.
Una forma diferente de descubrir México
En un destino reconocido por sus experiencias de playa y bienestar, Journey into Agave ofrece una oportunidad para conectar con la esencia del país a través de uno de sus símbolos más representativos.
Es una invitación a comprender la historia, el conocimiento artesanal y la riqueza cultural que han convertido al agave en un emblema de México. En Maroma, A Belmond Hotel, cada copa se convierte en una conversación entre tradición y modernidad, permitiendo que los viajeros regresen a casa con nuevos sabores en la memoria y una apreciación mucho más profunda de la cultura mexicana.
