Este mes se vivió uno de los más grandes eventos futboleros a nivel global y aquí te listamos los seis restaurantes que brindaron unas de las mejores experiencias a los comensales. Desde dinámicas y quinielas, hasta experiencias gastronómicas multiculturales.
En la Cantina Filomeno, ubicada en la colonia Roma, se reunió el espíritu mexicano en un ambiente clásico con una decoración inspirada en el Porfiriato del siglo XX. Con mucha música, botana y mezcal, el restaurante también ofreció una serie de dinámicas y precios especiales para grupos de comensales, pensados para que cada partido se viviera como una celebración colectiva. El ambiente tradicional también permitía que los asistentes vivieran los partidos de México desde un lugar que representaba su cultura y sus raíces, viviendo la celebración de la manera más mexicana posible.

El segundo en la lista fue Castizo, en la colonia Condesa, que se transformó en un punto de encuentro donde la emoción y los goles se celebraron como en casa. Su propuesta gastronómica mezcló cocina española con un ambiente acogedor y brillante, acompañada de una selección de vinos españoles tradicionales. Durante el Mundial se convirtió en el lugar ideal para ver los partidos y disfrutar de una cocina mediterránea auténtica que incorpora producto local sin perder su esencia.

En el Lobby Bar del Sheraton María Isabel también se vivió a lo máximo este evento, ubicado en Paseo de la Reforma con una vista a uno de los íconos más reconocibles de la Ciudad de México, fue uno de los puntos de encuentro ideales durante la temporada mundialista para todos aquellos que buscaban un ambiente sofisticado, cómodo y con un servicio espectacular. Su propuesta combina mixología de autor y gastronomía internacional, con un menú de mezcalinas artesanales, negronis clásicos y una selección de snacks gourmet ideales para compartir entre familia y amigos, barra de sushi y diversas especialidades internacionales. Aquí no sólo se comió delicioso pero se vivió cada partido con emoción y una perspectiva diferente.

En el corazón de México, el centro histórico, se encontró El Botanero del Bosque que durante este mes ofreció una experiencia distinta para todos los fanáticos del futbol. El restaurante se distingue naturalmente por su concepto botanero, con antojitos mexicanos y bebidas clásicas, ofreciendo platillos que cambian constantemente y rescatan sabores profundamente mexicanos. Durante el mundial el lugar adoptó un ambiente de festejo con botana ilimitada, quinielas, dinámicas para ganar obsequios temáticos y la transmisión de todos los partidos en vivo. El lugar también se reconoce por sus famosos cantaritos servidos en vaso michelado, complementando la experiencia con música en vivo y una variedad de juegos de mesa, tradicionalmente mexicanos, como lotería nacional, dados y el clásico pajarito que lee la suerte. Todo esto complementando la experiencia de vivir el futbol de la forma más divertida en una fiesta enteramente mexicana.

Una experiencia gastronómica inigualable se vivió en Reko Asian Fusion, donde el futbol se convirtió en experiencia. Durante toda la temporada el restaurante transformó cada encuentro en un ritual colectivo, con audio inmersivo y pantallas envolventes, cada gol se celebró con shots de sake. Crearon un menú temático que cambiaba dependiendo de los países protagonistas de cada jornada, mezclando sus ingredientes más tradicionales con la esencia de la cocina japonesa llevando sabores internacionales a la mesa sin perder su sello asiático. Cada encuentro importante finalizó con DJ sets, activaciones especiales y música en vivo que iba desde mariachi hasta ritmos internacionales, dependiendo del calendario mundialista. Un lugar donde no sólo se miró futbol, sino que se brindó y celebró.

En San Ángel se encontró Terraza Cha Cha Chá, con una propuesta de cocina mexicana contemporánea también se unió a la celebración bajo un complejo arquitectónico que, a través de cantera, vitrales y techos pintados a mano, creó una atmósfera cálida y llena de historia generando un ambiente envolvente para vivir los partidos de México desde lo más tradicional. Su menú reúne platillos que reinterpretan la nostalgia mexicana con creatividad donde los sabores auténticos del país conectan desde una visión fresca y contemporánea.

Este Mundial se vivió a través de experiencias únicas que transformaron la perspectiva de vivir la cultura mexicana en fusión con el deporte. Como país anfitrión, la fiesta se llevó a cada rincón de la Ciudad de México, y miles de personas pudieron vivir este evento de una forma diferente.
Aunque el Mundial ya haya terminado, no te pierdas la oportunidad de conocer la propuesta gastronómica de estos restaurantes y vivir la experiencia que ofrecen en el día a día.