¿Qué pasa cuando una cafetería decide que el café no tiene que ser el único protagonista? Por fortuna, en la colonia Del Valle, que cada vez se empieza a poblar con opciones gastronómicas más interesantes, Bruno Brew llega con una propuesta muy atractiva: hacer del café el punto de partida para una experiencia que también pasa por el diseño, la gastronomía y las ganas de quedarse un rato más.
Por Amilcar Olivares. IG: @amilcaracol
BRNO está dentro de una luminosa Casa de Diseño y forma parte del universo creativo de Casa Bruno. La cafetería funciona, así, como una especie de showroom habitable. Hay salas, mobiliario, objetos, plantas, patios y una bellísima terraza que invitan a recorrer el espacio sin demasiadas instrucciones. Puedes llegar por un flat white o un café de especialidad y terminar descubriendo una silla (o sillón en mi caso) que ahora quieres en tu casa. O al revés.
La idea de esta combinación entre diseño y cafetería es interesante: convertir una visita cotidiana por café en una experiencia alrededor del diseño contemporáneo. Me gustó mucho!
Pero es en la barra y en los fogones donde está, por supuesto, el corazón del asunto. BRUNO trabaja con café mexicano, con granos seleccionados de productores nacionales y una operación respaldada por máquinas profesionales Victoria Arduino, para buscar consistencia en cada taza.
Y si el café de especialidad suele asociarse con cierta solemnidad, aquí la carta juega en otra cancha. Hay espacio para el espresso y las bebidas tradicionales, con métodos de extracción como Chemex, V60 o tótem, pero también para un matcha de fresa, una leche dorada y otras combinaciones que hablan de una generación que ya no separa el café de las tendencias gastronómicas.

La comida mantiene esa misma actitud relajada, la creación del menú está a cargo del chef César Castañeda y, con una propuesta desenfadada pero perfectamente ejecutada, lo mismo hay hamburguesas, que avo toast, sandwiches o burritos que funcionan para comer sin ceremonia, con porciones monchosas, ricas.
Te sugerimos particularmente su avo toast con puré de aguacate con huevo revuelto cremoso encima, terminado con trozos de tocino tostado. Y su “Sandwich Bruno”, hecho con tres capas de pan de caja casero, grueso, tostado con mantequilla y relleno de tocino ahumado en casa también, pechuga de pavo y vegetales. Aunque también, para los desayunos, sugerimos sus enfrijoladas con hoja santa, rellenas de huevo, y rematadas con una generosa porción de salchicha italiana asada.
Otras bebidas que vale la pena probar son sus propuestas de bebidas frías. BRUNO puede envasarlas en lata al momento, lo que se vuelve una solución práctica para quienes van de paso y, al mismo tiempo, muy fotogénica.
Quizá por eso BRUNO no se siente como una cafetería tradicional, sino como uno de esos lugares que empiezan a definir cómo queremos consumir en la ciudad. Café, comida, diseño, plantas, objetos (nos fascinó su “futbolito” de diseño hecho en madera) y una lindísima terraza en tonos terracota. Todo sucediendo en el mismo espacio.

Puedes ir a trabajar. A desayunar. A encontrarte con alguien. A comprar una pieza de diseño o de pan. O simplemente a tomar un café y leer.
Con precios accesibles dentro de su categoría y horarios amplios desde temprano, BRUNO Brew llega a la Del Valle con una propuesta que entiende algo muy contemporáneo: hoy, salir por un café también puede significar buscar un lugar donde queremos estar largo tiempo.
Dirección: Miguel Laurent 509, Col del Valle Centro.
IG: @brunobrewmx